Sobre True Detective II, Ray Velcoro y las rosas.

True_Detective_II_Serie_de_TV-123557640-large
ESTA ENTRADA CONTIENE SPOILERS.

“When the night has been too lonely,

and the road has been too long

And you think that love is only

for the lucky and the strong

Just remember in the winter

far beneath the bitter snows

Lies the seed, that with the sun’s love,

in the spring becomes the rose”.

Bette Midler – The Rose.

La segunda temporada de True Detective es muy rara. Es muy rara porque es una serie que en su primera temporada parecía más definida que ahora. Dejando de lado las comparaciones obvias que se limitan a calificar una temporada por encima de la otra, debo decir que el punto más débil de esta segunda temporada ha sido la trama. El argumento ha sido tan espeso e intrincado que ha desesperado a muchos seguidores que, injustamente, todo hay que decirlo, han optado por abandonar la serie, no sin antes despedazarla con una crueldad desmesurada. Aquí vamos a intentar ser algo más optimistas, sobre todo por como ha acabado finalmente la serie, con uno de los capítulos más angustiosos y potentes que recuerdo haber visto.

True Detective sigue siendo televisión de calidad, bastante por encima de la media. No se limita a entretener, sino que busca algo más. Podríamos decir que la primera temporada nadie se la esperaba tan redonda, acertaron en prácticamente todo: estilo visual, ambientación y fotografía, filosofía, psicología y desarrollo de los personajes y un casting brutal y que aún perdura en el recuerdo. Sin embargo, en esta segunda temporada, han intentado explotar aún más estas características, lo que ha resultado en un desequilibrio en favor de los personajes sobre la trama.

Un desequilibrio que ha pasado factura, como hemos comentado anteriormente. Al final a uno ya no le importa el caso en sí, nos da igual el grupo Catalast, Caspere, la corrupción del alcalde y de medio cuerpo de policía de Vinci, los diamantes robados, etc. y parece que eso es lo que se buscaba durante el desarrollo de los capítulos, porque esta historia ya la hemos visto antes en el cine negro, está repetida, gastada, nos la sabemos. Durante la primera temporada se criticó, y mucho, tanto la sencillez de la trama como la resolución de esta, y parece que la reacción ha sido complicarla de manera desmedida para que dejemos de prestarle atención, ¿el motivo? True Detective no va sobre los casos que se intentan resolver, y que, en dos temporadas no se han conseguido resolver en plenitud ninguno de ellos, True Detective va, precisamente, sobre los detectives que intentan resolver estos casos. Va sobre personajes como Rust Cohle o Ray Velcoro. Esto es algo que debemos comprender, y que la serie debe perfeccionar para recuperar ese equilibrio, porque es aquí donde True Detective se hace fuerte. Por desgracia, en ocasiones la ambición de crear personajes complejos puede ser un error y convertirse en un ridiculo, como ha ocurrido con Vince Vaughn y su poco creíble Frank Semyon (culpa de los guionistas, no suya).

Como decía, True Detective II se hace grande, enorme, cuando parece una novela. Cuando recuerda a “The Wire” y a las películas de Michael Mann. Y, personalmente, True Detective II ha merecido la pena por el personaje de Ray Velcoro. Cuando el nombre de Colin Farrell sonó para protagonizar esta segunda temporada muchos pusieron el grito en el cielo: “¿Cómo podemos pasar de Matthew McConaughey a este tío?”. Hay gente para todo, qué puedo decir. Supongo que a muchos no les crecerá nunca el bigote.

Ray Velcoro pasará, o debería pasar, a la historia de la televisión, como uno de los personajes más jodidos, maltratados, complejos, violentos, realistas, carismáticos y melancólicos que hemos visto nunca, dificil demostrar todo esto en tan solo 8 capítulos, pero seguramente sea así. Como dice la canción del principio de la entrada del blog, la misma que suena durante ese sueño Lynchiano del tercer capítulo de la temporada, Colin Farrell interpreta a un tío solitario en una noche muy oscura. Da forma a un perdedor, a una persona podrida, con un pasado enterrado bajo la amarga nieve del invierno. Su vida pudo ser diferente, o eso se dice a sí mismo, si no hubiese cometido los errores que cometío, desencadenados por la violación de su esposa y su búsqueda de venganza personal. Una espiral en cadena que lo llevó a corromperse y a separarse de su familia, a tocar fondo y a ser un personaje despreciable y sin escrúpulos. Pero Ray comprende que aún puede haber esperanza para él. Algo cambia cuando se da cuenta de que toda su vida ha ido girando para caer en picado por culpa de un error, el asesinato de la persona equivocada. A pesar de toda la mierda en la que estaba hundido este detective, a pesar de toda la corrupción, las traiciones, la violencia desmedida, las drogas, etc. Ray Velcoro no es una mala persona. Consigue encontrar finalmente la redención a través de la detective Bezzerides (espléndida Rachel McAdams) y se sacrifica por ella, muriendo en ese laberíntico bosque de árboles gigantescos, tal y como le habían advertido en su sueño, todo por ir a ver, una última vez antes de marcharse, a su hijo.

Ray Velcoro es, aunque nunca lo llegase a saber con certeza científica (pensad por un momento lo duro que debe ser dudar de que tu hijo sea en realidad el fruto de una violación, joder) el padre de su hijo. Es más, Ray Velcoro es el padre de dos hijos (un segundo hijo al que nunca podrá conocer, joder). Las semillas, fruto del amor, que durante la primavera se convertirán en rosas. Como decía Rust Cohle en ese inolvidable monólogo final de la primera temporada: “Antes solo había oscuridad, ahora parece que la luz está ganando”. Puede que pese a todo, esto se siga cumpliendo:


TD1TD2TD3TD4TD5TD6TD7TD8TD9TD10TD11TD12

True Detective es aún esa adolescente de la que caes perdidamente enamorado pero que aún no sabe muy bien quién es ni quién quiere ser, y se deja llevar por sus instintos y exagera sus virtudes para ocultar sus carencias. Y eso te vuelve loco pero también acaba jodiéndote. Debemos dejar que madure.

En definitiva, True Detective sigue siendo una serie a tener muy en cuenta, con mucho potencial y con algunos aspectos que aún debe pulir si no quiere caer en la autodestrucción, pero que se arriesga a ser diferente y que funciona muy bien cuando lo consigue.

Anuncios

2 comentarios en “Sobre True Detective II, Ray Velcoro y las rosas.

  1. “…acabado finalmente la serie, con uno de los capítulos más angustiosos…”

    Suscribo totalmente lo citado. El capítulo va construyendo poco a poco el suspense hasta casi el desenlace… Ostis ¡Si hasta yo pensé el Hitchcock según estaba viendo este último capítulo! Menuda forma de ir construyendo expectativas y hacer que el espectador se muerda las uñas.

    A mi la verdad esta temporada me ha gustado bastante. Todo el desparrame de los críticos crucificándola supongo que es por tema del karma cósmico, por eso de que se tiene que mantener el equilibrio: Como la primera temporada la pusieron por las nubes (sin razón), esta segunda hay que bajarla al el séptimo infierno (sin motivo)… y el karma permanece constante.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s